El portal espaol del medio ambiente

El portal espaol del medio ambiente

Día sin coches “Sobran coches, faltan bicicletas” | ultimahora


Día sin coches “Sobran coches, faltan bicicletas” PDF Imprimir E-mail
Última hora
Por M. Jardón   
Lunes, 22 de Septiembre de 2008 11:05

 

Hoy se celebra el Día Europeo sin Coches. Las diferentes asociaciones ecologistas mandan sus mensajes a la sociedad con la intención de que respalden esta iniciativa y consigamos tener, aunque sólo sea durante un día, un mundo más limpio de humos. Ecologistas en Acción hace hincapié en que las ciudades deberían estar más preparadas para el uso de bicicletas, mientras que Greenpeace, pide un mayor uso del transporte público y la necesidad de una revolución energética.

Ecologistas en Acción llama a participar en el Día sin Coches que se celebra el 22 de septiembre en toda Europa y exige a los Ayuntamientos medidas para permitir y favorecer el uso la bicicleta en la ciudad como un modo de transporte cotidiano, alternativo al coche. Esta es una de las mejores políticas para garantizar el derecho a la salud de los ciudadanos, toda vez que el coche es el principal responsable de la mala calidad del aire de nuestras ciudades.

Ecologistas en Acción considera que la utilización de la bicicleta como medio de transporte urbano es un derecho que numerosos ciudadanos no pueden ejercer porque los Ayuntamientos no ponen los medios necesarios para que se pueda circular en bici por la ciudad en condiciones mínimas de seguridad y eficacia. De hecho, la mayoría de los Ayuntamientos tienen "políticas de tráfico" ancladas en el pasado, que no consideran que la bicicleta sea un medio de transporte más.

Por ello, la bicicleta, salvo honrosas excepciones, nunca es tenida en cuenta en el diseño de las calles, la organización de la circulación, los cruces semafóricos o la provisión de aparcamientos para las mismas, así como en su combinación con el transporte público.

En este sentido, las ciudades españolas están a la cola de las urbes europeas, en muchas de las cuales las bicicletas han vuelto a reconquistar el espacio urbano gracias a sus innumerables ventajas. También hay ejemplos en el Estado español (San Sebastián, Córdoba, Barcelona...) pero en ningún caso se ha avanzado tanto como sería deseable y posible.

Según la Unión Europea, casi la mitad de los viajes que se realizan en coche en nuestras ciudades son recorridos de menos de 3 km, algo que costaría recorrer en bicicleta sólo unos pocos minutos. Además,  la velocidad media de circulación no supera en muchas ciudades los 15 km/h, velocidad fácilmente alcanzable con una bici. De hecho, en muchas pruebas comparativas de medios de transporte, se obtiene el mismo resultado una y otra vez: que la bicicleta es más rápida, más eficaz en el consumo energético y menos cara que cualquier otro medio de transporte urbano para distancias por debajo de los 6-8 km (la mayor parte de los desplazamientos urbanos). Sólo hace falta que se permita a las bicicletas circular en condiciones de confort y seguridad.

Este año, en que la Semana de la Movilidad se realizan bajo el lema "aire limpio para todos", conviene insistir en que cuantods más trayectos en coche se sustituyan por recorridos en bicicleta, más sano será el aire de nuestras ciudades, y menos ruidoso y agresivo resultará el entorno urbano.

Por estos motivos, Ecologistas en Acción exige a los Ayuntamientos las siguientes medidas a favor de la bicicleta:

- La construcción de una red de carriles-bici en las principales vías urbanas, sobre la calzada y con separador donde sea necesario, que permita circular en bici con seguridad interconectando todos los barrios de la ciudad y éstos con el centro.

- La pacificación del tráfico en el interior de los barrios, con "zonas 30" (donde no se permite rebasar los 30 km/h) que permitan la coexistencia de los distintos usuarios de las calles, con prioridad a peatones y ciclistas.

- Aparcamientos seguros para bicicletas en los puntos neurálgicos de la ciudad: desde estaciones e intercambiadores de transporte, pasando por centros de enseñanza, centros públicos, polideportivos, zonas de ocio, etc.

- Medidas que permitan la combinación de la bici con el transporte público, que van desde la posibilidad de transportarla a la mejora de la accesibilidad de las estaciones.

Ha llegado la hora de democratizar la calle, dándole prioridad a sus principales usuarios, los peatones, y reduciendo el abusivo espacio ocupado por el automóvil, para permitir la expansión de otros modos de transporte menos contaminantes, más racionales, eficaces, seguros y sostenibles: no sólo el transporte público, sino también la bicicleta.

Greenpeace pide menos coches y más eficientes en las carreteras españolas

Por su parte, Greenpeace recuerda que es necesaria una revolución energética en el transporte para frenar su importante contribución al cambio climático. Esta revolución energética pasa por la reducción del parque móvil y por un uso más eficiente de la energía, así como por la aplicación de las últimas tecnologías disponibles, lo que conllevaría la reducción de las emisiones de CO2 del sector en un 80% para mediados de siglo.

El impacto de los automóviles sobre el clima crece constantemente: actualmente, uno de cada dos españoles tiene un coche. Los turismos han aumentado su peso un 18% y su potencia un 25% en la última década, incrementando las emisiones de gases de efecto invernadero hasta alcanzar el 25% en la península. El sector consume hoy en día el 49% de la energía disponible en el país.

Greenpeace recuerda que disminuir el uso del coche particular implica muchos otros beneficios aparte de luchar contra el cambio climático: el transporte es también la principal causa de la fragmentación de los ecosistemas y uno de los mayores responsables del actual caos en la ordenación del territorio y la planificación urbanística, así como el motivo más relevante de la pérdida de habitabilidad de nuestras ciudades.

Para llevar a cabo una auténtica revolución energética en el transporte es imprescindible:

- Revisar en profundidad el Plan Español de Infraestructuras para el Transporte (PEIT), y evaluar su impacto sobre la red Natura 2000.

- Impulsar una ley de movilidad sostenible, con planes que restrinjan el uso excesivo del automóvil y promuevan el transporte público y medios no motorizados como la bicicleta.

- Reducir las necesidades de transporte motorizado, disminuyendo el tráfico por carretera en un 15% para 2012 respecto a 2006 y limitar las emisiones de los nuevos automóviles comercializados a partir de 2012 a 120 gramos de CO2 por kilómetro para seguir con 80 g/km para 2020 y 60 g/km para 2025.

- Modificar la actual tasa intermodal con el incremento de la participación del ferrocarril, tanto en el transporte de pasajeros como de mercancías, hasta alcanzar un 25% del total en 2012 y frenar el crecimiento del tráfico aéreo hasta estabilizarlo a niveles de 1990.

- Aprobar una tasa ecológica sobre el consumo de carburantes de automoción que financie los planes de movilidad sostenible y un impuesto similar al combustible de los aviones, y adecuar las tarifas a los costes reales que tienen para la sociedad los distintos modos de transporte, priorizando el transporte público colectivo.

- Endurecer la normativa nacional en seguridad de transporte marítimo y liderar a escala internacional la erradicación de las banderas de conveniencia. "Los países industrializados, que utilizan actualmente la energía de la manera más ineficiente, pueden reducir drásticamente su consumo sin necesidad de perder confort, todo lo contrario,, ganando mucha calidad de vida", ha declarado Sara Pizzinato, responsable de la campaña de Transporte de Greenpeace. M. Jardón 

 
 
Joomla Templates by Joomlashack