El portal espaol del medio ambiente

El portal espaol del medio ambiente

Que el fuego no arrase nuestros montes | naturalezagrita


Gracias por utilizar un navegador seguro y fiable

Qué buscas...

Última Hora

06 Febrero 2012, 12.25
M. Jardón
Los ríos ibéricos llevan cada vez menos agua
En los últimos 60 años el caudal de los ríos ibéricos ha descendido, algunas cuencas como la del Segura, lo han perdido incluso un 3% de su caudal medio, según un estudio realizado por el Consejo Superior de Investigac
Leer más 196 Hits 0 Ratings
02 Enero 2012, 19.53
Alejandro Martín Montilla
Habrá nuevo almacén nuclear, no habrá nuevas centrales, pero si las prorrogan
Dos nuevas noticias marcan la actualidad del futuro de la energía nuclear en España. Por un lado, el 'sí' de Cospedal desbloquea la ubicación del almacén nuclear, y por otro lado, el ministro de Industria apoya prolong
Leer más 312 Hits 0 Ratings
23 Diciembre 2011, 11.15
Alejandro Martín Montilla
Shell causa el peor derrame de petróleo de la década en Nigeria
Nigeria se encuentra en estado de alerta después de que la compañía Shell anunciara el derrame de unos 40.000 barriles de petróleo en la costa de este país del África occidental y mancha ya 185 kilómetros de océano.
Leer más 414 Hits 0 Ratings
07 Diciembre 2011, 19.33
Alejandro Martín Montilla
WWF lleva a cabo una nueva recuperación forestal
WWF/Adena ha puesto en marcha un plan de recuperación forestal en varios puntos de la Península.    
Leer más 501 Hits 0 Ratings
Que el fuego no arrase nuestros montes PDF Imprimir E-mail
La naturaleza grita
Por M. Ledo   
Lunes, 14 de Julio de 2008 21:30

 

Si la cara del verano es la playa, la diversión y el descanso, su cruz son las imágenes devastadoras que nos dejan incendios como los ocurridos en Guadalajara en 2005, o un año después en Galicia. La afluencia de personas a espacios naturales abiertos, unidos a la sequedad propia del estío, propician el aumento de campañas para tratar de concienciar a la sociedad sobre este problema y tratar de disminuir su número.

 Incendio bosque con ciervos en el río

Vista de satélite de Galicia durante los incendios del año 2006No es extraño que los espacios publicitarios se llenen en verano de spots como el famoso “Todos contra el fuego” de Joan Manuel Serrat, eslóganes que hacen veamos más de cerca el papel que los ciudadanos de a pie podemos jugar en los incendios forestales. Este es uno de los problemas ambientales más graves a los que España se enfrenta por ser una de las principales causas de degradación del medio natural.

Los incendios forestales han estado presentes a lo largo de la historia en los montes españoles, pero es en las últimas décadas cuando se ha producido un aumento tanto en el número de incendios, como en la superficie quemada y la frecuencia de los mismos, elevando los datos a cotas inimaginables.

Según el estudio de Ecologistas en Acción sobre incendios forestales, hasta mediados de los años setenta no se sobrepasaban los 5.000 incendios anuales y la superficie quemada tampoco alcanzaba las 200.000 hectáreas, mientras que a partir de los años ochenta, las cifras superan algunos años los 25.000 incendios anuales, y la superficie ha superado las 400.000 hectáreas algún año.

Gráfico que muestra el número de incendios entre los años 1961 y 2006

La comunidad autónoma que se lleva la palma en cuanto a número de incendios es Galicia, ya que es curioso que contando con una superficie que sólo representa el 5,8% de la española, y de su clima lluvioso, consigue acumular hasta el 53% de los incendios españoles. Quizá otro dato interesante sea que alberga el 37% de la industria de transformación de madera de España…

Ecologistas en Acción ha desarrollado un mapa que aglutina los datos de número de incendios en el periodo 1996-2005.

Mapa explicativo sobre los incendios en el territorio español

También es interesante observar que el noroeste peninsular, a pesar de contar con un clima más húmedo y lluvioso, cuenta con un alto porcentaje de incendios. Si sumamos Galicia (53%), Castilla y León (10%) y Asturias (7,8%), observamos que juntas superan el 70% de este tipo de incidentes en España y que alcanzan el 60% y casi el 50% de las superficies forestal y arbórea quemadas.

Gráfico explicativo sobre el porcentaje de incendios por comunidades autónomas

Resulta interesante señalar que el fuego no está ligado irremediablemente al clima mediterráneo de buena parte del territorio español, sino a la intencionalidad del mismo, pues los climas atlánticos de Galicia y Asturias y el continental-húmedo de Castilla y León no le son especialmente favorables.

En cuanto a las especies coníferas más afectadas, cabe destacar que sobresale especialmente el pino resinero (pinus pinaster), seguido del pino carrasco (pinus halepensis) y en cuanto a frondosas, distintas especies de eucalipto (Eucalyptus globulus principalmente) seguido de la encina (Quercus ilex). Hay que señalar que, aunque la superficie total del eucalipto sea mucho menor que la de la encina, algunos años es la frondosa más afectada por el fuego. Quizá las repoblaciones que en algunas zonas de España se están llevando a cabo, debido a su altísimo ritmo de crecimiento, tengan algo que ver en todo esto.

Hay que señalar que las consecuencias ambientales de los incendios sobre las coníferas suelen ser mucho peores que sobre las frondosas ya que ninguno de los pinos peninsulares rebrota tras un incendio.

El paisaje y la fauna los más afectados por un incendio pero no los únicos

Son muchas las consecuencias que se derivan de los incendios forestales ya que producen enormes daños ambientales. A primera vista, destaca la pérdida de calidad paisajística debido a la destrucción de la cubierta vegetal. La fauna también se ve afectada debido a la muerte de animales que no pueden huir de las llamas, y la migración de los supervivientes por pérdida de sus hábitats.

La afección del suelo se demuestra en una alteración de su estructura, haciéndose más blando y poco compactado, aumentando el riesgo de degradación y erosión y perdiendo su fertilidad. Esta pérdida altera el ciclo hídrico al disminuir la infiltración y, con ello, las reservas hídricas subterráneas. Aumenta el riesgo de crecidas en arroyos y vaguadas con la llegada de lluvias torrenciales. Además, los incendios forestales son una importante fuente de emisión de gases de efecto invernadero (hasta un 1% de las emisiones españolas) contribuyendo al cambio climático.

Bosque ardiendo

Desde 1986 se han producido 187 víctimas mortales. El número de las mismas se ha visto incrementado en el periodo 2003-2006, relacionándose probablemente con la virulencia de los incendios en estos años.

Las pérdidas económicas y las inversiones necesarias para paliar los efectos de los incendios son otras de las consecuencias. En 2005, las pérdidas más los gastos en extinción ascendieron a 126.646.192 euros. En la mayoría de las comunidades autónomas, los gastos derivados de los incendios se hacen a costa de eliminar inversiones en otras actuaciones como mejora de los espacios y protección de especies. El aumento de estos presupuestos resulta preocupante en comparación con los destinados a la prevención y la conservación.

Carlos de Prada nos recuerda el refrán “más vale prevenir que curar”, y recalca que en materia de incendios, parece que en España preferimos curar que prevenir.

Además de que al estar más limpios los montes es más difícil que se produzcan y se propaguen los incendios, la inversión en prevención  tendría otros beneficios importantes.

¿Intención o negligencia?

También hay que tener en cuenta que la mayoría de las campañas van dirigidas a los incendios provocados por descuidos, se prohíbe hacer barbacoas, recalcan el cuidado que hay que tener con las colillas…Todo esto es muy importante porque, efectivamente, es la causa de muchos de ellos, sin embargo, muy pocas o ninguna hablan de los incendios intencionados.

Y es que, hay muchos incendios que se sabe que son provocados y seguimos sin conocer al culpable.

La causa de más del 78% de los incendios forestales está directamente vinculada al ser humano, bien de forma intencionada o bien por negligencia, lo que revela la escasa conciencia de la población sobre el valor económico, social y ecológico de los montes y la importancia de su conservación. El 4% de los incendios tiene su origen en los rayos y el 16% restante tiene una causa desconocida.

En el noroeste peninsular (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y las provincias de León y Zamora) el 75% de los incendios son intencionados, especialmente para eliminar matorral o monte bajo, obtener pastos para el ganado, o para quemar rastrojos. Esta situación es muy grave si ya que, como hemos dicho anteriormente, más del 70% de los incendios forestales en España se producen en dicha área geográfica.

Los datos son distintos en las áreas mediterránea e interior, pues las negligencias copan el mayor porcentaje de los mismos, un 49% y un 38% respectivamente, mientras que la intencionalidad viene a causar un 28% y 27%.

Mención especial merece el llamativo caso de la Comunidad de Madrid, que tiene un 67% de incendios con causa desconocida, aun siendo la comunidad autónoma que más invierte  por hectárea y año en prevención y extinción de incendios. Es un buen ejemplo de la inadecuada inversión que en ocasiones se realiza, pues si se desconocen las causas de los incendios, difícilmente podrá realizarse una adecuada política de prevención.

Todos estos datos nos demuestran los efectos devastadores que los incendios provocan en el nuestro entorno. Además nos hacen plantearnos la importancia que tendría que se realizaran inversiones en prevención, y cómo todos nosotros, si somos conscientes del grandísimo patrimonio que hemos heredado, podemos conseguir que los paisajes sigan estando vivos en verano y que la oscura garra del fuego no se cierna sobre nuestros montes con premeditación.

 

Fuente: Estudio Ecologistas en Acción - Incendios forestales: Análisis y propuestas - Marzo 2007  

 

m.ledo@trestreboles.es

 
 
Joomla Templates by Joomlashack