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Proyecto Pyro: la solución a la extinción de los incendios | naturalezagrita


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Proyecto Pyro: la solución a la extinción de los incendios PDF Imprimir E-mail
La naturaleza grita
Por L. Martín   
Miércoles, 14 de Julio de 2010 14:57

 

Algunos tienen soluciones a los incendios, pero ¿porqué, si las hay, no se apuesta por ellas?. Qué ocurre para que no se invierta en investigación y desarrollo a la hora de hablar de salvar nuestro pulmón, los bosques, y simplemente tengamos por arma unas bolsitas de agua que lanzamos desde el aire. Como dice mi madre, si el hombre ha sido capaz de llegar a la luna, ¿cómo no puede conseguir apagar un incendio?. NSD ha encontrado alguien que sí lo ha hecho.

Imagen gráfica del funcionamiento básico de Pyro


José Luis Liz, es ingeniero y fundador de la empresa Pyro Fire Extinction, creada en el seno del Programa Ideas de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV); donde ha dado a luz a este innovador sistema de extinción de incendios, que empezó siendo un proyecto de fin de carrera, y podría ser capaz de proporcionar una nueva capacidad para luchar contra el fuego que es mala noticia cada verano en todos los rincones de España. Ahora mismo se encuentran en búsqueda de financiación para la construcción de un primer cañón y por tanto no está disponible en el mercado aún.

 

Lo que podría parecer un bazooka ultramoderno o un lanza cohetes, es el curioso mecanismo de este inventor, que consiste en un vehículo terrestre de tipo militar, equipado con un cañón, denominado Pyrox-I, que, alimentado por aire comprimido de alta presión, lanza proyectiles a distancia que contienen en su interior cápsulas con un agente extintor.

 

 

El lanza-cohetes de las mallas

 

 

El cañón permitiría llegar más lejos de aquellas zonas donde los camiones de bomberos se quedan muchas veces sin posibilidades de paso, bien por el avance del fuego o bien por el mal estado en el que suelen encontrarse las pistas forestales en muchos de los casos. Y va más allá y puede actuar incluso en condiciones climatológicas adversas o de noche, siendo posible su aplicación a los medios aéreos que se utilizan normalmente.

 

Una vez que alcanza cierta altura, el proyectil se abre liberando las cápsulas que se encuentran unidas entre sí en forma de malla. La malla, totalmente biodegradable, se engancha en la vegetación y se deposita sobre ella, liberando el agente extintor sólo en presencia del fuego. Al cabo de unos meses no hay rastro de ella. Este dispositivo permite crear cortafuegos naturales cuando estas mallas se lanzan en línea. La red es la combinacion de capsulas y una fibra natural, por lo que el conjunto en su totalidad es biodegradable.

 

 

Gráfica de funcionamiento de Pyro junto a las avionetas de agua

 

 

 

Sistema Pyrox - i

 

Principales características:

 

- Actuar con independencia de las condiciones climáticas.

- Capacidad de actuación en periodos nocturnos.

- Acción continuada contra el fuego.

- Realizar ataques directos e indirectos.

- Poder actuar a grandes distancias (aprox. 3 Km).

- Aleja a los combatientes del fuego.

- Mayor rapidez y eficacia en las primeras acciones contra el fuego.

- Mejora de la precisión de las descargas sobre el fuego.

- Empleo de agentes retardantes en el 100% de las descargas.

- Posibilidad de transportar cualquier agente extintor.

- Realización de cortafuegos químicos sensibles al calor.

- Poder instalarse de forma permanente en zonas sensibles o de alto valor, tales como   urbanizaciones, instalaciones militares, etc.

- Abaratamiento de las inversiones en medios e infraestructuras para la extinción.

- Cambio de un problema logístico aéreo a uno terrestre.

 

 

Gráfica de funcionamiento nocturno de Pyro

 

 

Esta fabulosa idea, que ya ha recibido un buen número de premios para Emprendedores, no se puede llevar a cabo aun porque no ha aparecido ningún organismo o particular que la financie a día de hoy, aunque son muchos los que afortunadamente se han interesado en ella.

 

 

La solución principal: la prevención

 

Hay ciertas normas a seguir en el monte cuando se trabaja con el fuego, en ese sentido, si habláramos de las quemas de matorrales o residuos forestales, son las siguientes:

  1. No realizarlas cerca de las superficies forestales y sin previa autorización.
  2. Establecer un cortafuegos perimetral, nunca inferior a 2 metros de anchura.
  3. Disponer de personal provisto de extintores o reservas de agua.
  4. Prenderse en la época y momento en los que no exista peligro de propagación.
  5. El fuego se iniciará en las partes más altas para que avance pendiente abajo, lo que facilita su control.
  6. Deberá esperarse un retén en la zona para asegurar que el fuego no se reavive.

 

Son muchas las medidas a adoptar de forma particular junto a las anteriores, como no abandonar una hoguera hasta media hora después de haber extendido las brasas y haberlas cubierto con tierra o enfriado con agua.

 

Pero otra parte primordial en esta lucha es el trabajo que deben realizar durante el año los forestales, guardabosques o retenes en el acondicionamiento y mantenimiento de áreas y fajas cortafuegos, fajas auxiliares en vías de comunicación, líneas de defensa o creación y mejora de pastizales; clareos y claras en repoblaciones y regenerados con espesura excesiva; y en los terrenos forestales desarbolados realizar labores preventivas en una franja de cien metros colindantes con las masas arboladas.

Pero hay muchas otras, como es la creación de perímetros de seguridad en zonas urbanizadas dentro de superficies arboladas, que, según fuentes de NSD, no son exigidas finalmente por las respectivas autoridades a las constructoras y promotoras.

 

 

Tolerancia cero en los incendios intencionados

 

Son muchos los que impunemente se dedican a quemar los montes para provecho propio, bien por satisfacer su piromanía o bien para lucrarse en temas de urbanismo, creación de pastos nuevos, venta del carbón resultante, o ganancias en su repoblación y tala.

 

Prácticamente la mitad de los incendios son provocados, convirtiéndose en una de las más injustas e hirientes causas, ya que es el mismo ser humano el que se lleva por delante cada año miles de hectáreas de flora y su fauna, de inmenso valor medioambiental, así como los hogares y recuerdos de cientos de personas, cuando no son las irremplazables vidas humanas.

 

Esqueletos de pinos tras un incendio en Galicia

 

Y en la mayoría de los casos el resultado no es el que esperaban los causantes, y todo lo que ha sido sacrificado acaba simplemente con una sentencia condenatoria por negligencia, de seis meses de cárcel y seis de multa o incluso la absolución.

 

El principal problema, al que aluden los fiscales, es la dificultad de demostrar la autoría de los culpables, no tanto la dureza de las penas, ya que las pueden llegar a los 20 años de cárcel, aunque no se produzcan daños personales.

 

En algunas comunidades, como en la valenciana, la Conselleria de Gobernación trabaja en nuevas medidas para endurecer estas penas. En este sentido, la Generalitat se ha personado en varios casos, como en el de Vall d'Alcalà y Onda, pidiendo que los autores de incendios intencionados costearan los gastos de la extinción, que suponen un gasto de 4.000 euros cada vez que se moviliza un despacho automático, compuesto por un capataz coordinador, una brigada de emergencias y un medio aéreo.

 

Y finalmente hay otras motivadores que cabría preguntarse si no entrarían dentro de esta categoría de la que nos ocupamos ahora, como son las negligencias, las líneas eléctricas cuyos tendidos discurren muy cerca de los árboles, conflictos entre particulares, vandalismo, motivaciones cinegéticas o la distracción de las fuerzas de seguridad.

 

 

Datos en una pincelada sobre los incendios

 

En 1961 hubo 1.680 siniestros con una pérdida material de 9 millones de euros, y a partir de 1974 (4.088 siniestros y 68 mill de pérdida) esas cifras comienzan a multiplicarse desorbitadamente, llegando a datos como los 25.492 incendios provocados en 2005 o los 1.325,5 millones de euros en los que se valoraban las consecuencias de los mismos en 1994.

 

 

Conclusión

 

Cabe preguntarse con estas cifras, cuál es el sentido de este ascenso en los útlimos cuarenta años, que no parece que vaya a frenar sino al contrario. Y una de las cosas más relevantes, y la razón de este artículo, ¿qué se ha hecho desde entonces para parar esas cifras?, ¿alguien ha visto u oído alguna mejora en los métodos de extinción?.

Para terminar sólo quiero recalcar la idea del principio, que con todos los progresos que ha hecho el mundo a lo largo de la historia, no se ha empleado ningún tiempo, dinero ni esfuerzo en salvar del fuego a la madre Tierra, en salvar el mundo natural que es el que nos provee de alimentos, de oxígeno y de una incalculable belleza.

 

Datos extra

 

Información Proyecto Pyro Fire Extinction

http://www.extinciondeincendios.es/inicio/Inicio.html


Estadísticas incendios

http://www.mapa.es/estadistica/pags/anuario/2008/AE_2008_15.pdf

 

Consejos de prevención

http://www.guardiacivil.org/prensa/actividades/incendios_2005/consejos.jsp

 

 

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