El portal espaol del medio ambiente

El portal espaol del medio ambiente

Félix Rodríguez de la Fuente, el "faro" de los naturalistas | especiales


Félix Rodríguez de la Fuente, el "faro" de los naturalistas PDF Imprimir E-mail
Especiales
Por María Jardón   
Viernes, 26 de Febrero de 2010 12:37

 

"Todos debemos ir engrosando ese pequeño ejército, ¡Qué el día de mañana se considerará un ejército heroico!, mucho más que los que lucharon con las armas en la mano: el ejército de los que un buen día dijeron que había que hacer algo para proteger a una Madre que no se queja, que nos ha dado todo lo que tenemos, ¡y a la que estamos matando...!". - Félix Rodríguez de la Fuente

 Félix Rodríguez de la Fuente durante un rodaje en Alaska

Palabras de Félix Rodríguez de la Fuente que se erigió Capitán de este ejército. De un ejército que hoy en día, engrosa toda una generación de naturalistas que trata de seguir sus pasos para concienciar a la sociedad de la importancia de cuidar el entorno natural que nos rodea, animarles a que se unan a su "ejército" y como Félix decía, proteger a nuestra Madre.

Este burgalés que murió el mismo día que cumplía 52 años, dedicó su vida entera a cambiar la visión que los españoles teníamos de nuestro entorno.

Realizó programas de radio y televisión, películas, escribió libros, estudios y artículos. Fue un viajero incansable que recorrió Europa, Africa y América, siguiendo a los animales que amaba para mostrárselos al mundo entero, para tratar de despertar la conciencia ecológica en un país que siempre ha sido muy dado a la destrucción medioambiental.

Félix logro, que todo un pueblo, como era el español, que le daba la espalda a la naturaleza, aprendiera a conocer, respetar y amar a sus animales.

Félix con Antón García Abril junto al piano

Como el mismo señalaba, se sentía afortunado de tener la posibilidad de transmitir, a través de la televisión, ese entusiasmo y amor que sentía por nuestro entorno.

 

"¡Que oportunidad, empezar a decir en Televisión lo que hay que decir y convencer a las gentes de este país de que están acabando con lo mejor que tenemos, que son los animales, que es el paisaje, que es la integridad del medio ambiente, que son las leyes ecológicas!"
 

Sin embargo, no todo fue un camino de rosas ni mucho menos. Félix amaba lo que hacía, pero en ese momento, la conciencia ecológica española dejaba mucho que desear y su labor, en muchas ocasiones se hacía cuesta arriba. Pero Félix buscaba la fuerza donde fuera necesario porque era consciente de la importante labor que estaba realizando.
 

"En las raras ocasiones en que los esfuerzos que vengo realizando en defensa de los animales salvajes han llegado a fatigarme, me ha bastado pensar que la Naturaleza pertenece a los niños para reanudar mi batalla encaminada a la conservación de la fauna".

 

Estos esfuerzos son los que han hecho que especies que estaban a punto de desaparecer en aquel momento, existan hoy en día.
 
Y es que él, era muy consciente de la importancia que tenía nuestro patrimonio natural, ya que no es algo que haya construido el hombre y, mucho menos, algo que pueda recuperar cuando quiera.
 

"La Catedral de León o las Pirámides de Egipto las podemos destruir cuando queramos, todo es cuestión de dinamita y reconstruirlas cuestión de tiempo; pero cuando desaparece una sola especie animal, la hemos perdido para siempre, porque crear sólo Dios puede hacerlo".


El pionero del ecologismo en España 

Félix Rodríguez de la Fuente, fue muy importante para el público en general, pero hubo una generación de niños, hoy naturalistas reconocidos, que fueron los que quedaron profundamente marcados por su mensaje y decidieron continuarlo.

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España asegura que no pasa una semana en la que no tengan como referencia a Félix y recalca que “Incluso yo en mi trabajo como ecologista muchas veces digo: ¿qué haría este hombre?, ¿estamos siendo dignos de esa herencia?”. Una herencia que no sólo ha recibido él, ya que fueron muchos los niños que acudían al “club de linces” donde pudieron aprender, de primera mano, la filosofía de “el amigo de los animales”.

Una filosofía que, como asegura Luis Miguel Domínguez Mencía, naturalista, es mucho más “junto a eso, al vivir, al sentir, al enamorarte, y al ir y al venir, siempre estaba eso tan bonito que era ser naturalista, y el ser naturalista era una manera de ser, una manera de vivir, que nos había inculcado un tipo de Burgos”.

Retrato de Luis Miguel Domínguez Mencía 

Por eso este "tipo de Burgos", es considerado por muchos el "padre del ecologismo". Según Miguel Pou, presidente de la Federación de Asociaciones de Félix Rodríguez de la Fuente, "Félix es el padre del ecologismo, es el padre de la conciencia ecológica en este país que es tan dado a la destrucción medioambiental tanto antes de la época de Félix como hoy en día y siempre".

El verdadero legado del doctor Rodríguez de la Fuente fue el fondo de su mensaje, atemporal y vital para el equilibrio del hombre en sintonía con el universo. Félix encendió la llama de la divulgación de la naturaleza y de la concienciación ecológica y, como vemos, son muchos los que decidieron seguirlo. 

 

¿Por qué Félix marco a tantos?

Y es que es cierto, Félix Rodríguez de la Fuente, tenía algo que no todo el mundo tiene, una serie de características que hizo que todos los españoles le abriéramos las puertas de nuestro hogar y escucháramos, con gran interés, el mensaje que quería transmitirnos.

Miguel Pou asegura, que lo que le hacía especial era "un entusiasmo por la vida, básicamente, en un mundo en el que eso no existe prácticamente porque todo está mediatizado por el dinero, por intereses, cosas que se ocultan, insinceridades, hipocresías...Félix era limpio."

Para Juan Carlos del Olmo, una de las cosas más importantes de Félix Rodríguez de la Fuente, "era su pasión. No hay nada que sume, que active más y que motive más a la gente que ver a alguien con pasión. En un mundo cada vez más desapasionado, cuando tú demuestras pasión y convicción por algo arrasas, arrollas, y eso es lo que tenía Félix, una pasión y una convicción en todo lo que hacía increíble".

  Juan Carlos del Olmo en primer plano delante del logo de Adena

Pero no sólo los naturalistas admiraban al Doctor, el compositor Antón García Abril, autor de toda la música de la serie "El Hombre y la Tierra", una música que también ha marcado muchos de nuestros recuerdos, asegura que lo que diferenciaba a Félix es que "era un gran comunicador, tenía una fuerte personalidad, hablaba con mucho convencimiento y sabía cautivar, era un cautivador porque lo que predicaba era muy interesante".
 
García Abril, ha hablado de lo que fue trabajar con este profesional que le ponía pasión a todo lo que hacía y ha asegurado que su principal legado ha sido "el amor por la naturaleza, simplemente esto. Que la sociedad, especialmente la española, haya entendido lo que significa, la relación del hombre con la tierra, es decir, lo que Félix defendió está hoy intentando defenderse a nivel global".

Y es que, Luis Miguel Domínguez Mencía lo resume muy bien, "Hay muchos motivos para admirar a Félix Rodríguez de la Fuente y seguiremos así toda la vida, porque tampoco hay tantos faros en la bruma hoy. Hay farolas, faroles y mucha gente, sobre todo, que va de farol. Pero faros que iluminen nuestro caminar pues no hay tantos ahora mismo sinceramente".

 

Admirado por todos

Pero no sólo la gente que le conoció o la gente que se ha dedicado a seguir su estela lo admiraban. Toda una generación nacimos sabiendo que en el cielo teníamos un amigo llamado Félix, "el amigo de los animales". Directa o indirectamente, Félix nos dejó varios legados al irse, tan rápidamente, ese 14 de marzo de 1980. Pero, quizá, como ha dicho Antón García Abril, su amor por los animales y la naturaleza en general, fue el que nos llegó a todos.

Consiguió acercar la ciencia al pueblo, ponerla a un nivel que todo el mundo pudiera entenderla, y logro algo insólito, que tecnicismos como "predador" o "cadena trófica" formaran parte del vocabulario de toda una sociedad.

Once calles con su nombre, tres plazas, ocho parques y jardines, veintinueve monumentos y diez instituciones, colegios e institutos entre ellos, rinden su particular homenaje a este español, que consiguió hacer que el mundo fuera, un poquito mejor y que, como recuerda Juan Carlos del Olmo, fue el hombre más popular de España durante dos décadas.
 
No puedo evitar preguntarme, que pensaría Félix de la situación que estamos viviendo hoy en día. Creo que estaría orgulloso de algunas iniciativas que se están llevando a cabo y de ver, que su estela, ha sido seguida por muchas personas. Sin embargo, hay grandes problemas ecológicos en la actualidad.

 

"La cultura tecnológica está obligando al hombre a vivir en cárceles confortables, en inmensos laberintos sin horizontes, hechos de cemento, hierro y cristal"

 

Félix Rodríguez de la Fuente tenía razón. Son muchos los que viven en estos laberintos, en estas cárceles, y no son capaces de ver lo que les rodea y que si una especie desaparece, la perdemos para siempre. Todo tiene un equilibrio y nosotros, lo estamos destruyendo.
 
Una cultura que está haciendo que cada vez sean más los pueblos que quedan desiertos, algo que como apuntan Juan Carlos del Olmo y Luis Miguel Domínguez Mencía, a Félix Rodríguez de la Fuente, le dolería mucho. Quizá por eso, la Fundación que lleva su nombre y dirige su hija Odile, siguiendo su legado se centra mucho en este tema a través de su proyecto RUNA.
 
Félix abrió los ojos de una generación entera e influyó en generaciones posteriores. Su voz se calló hace treinta años, pero no debemos permitir que su mensaje se apague, por eso, sus ecos continúan vivos en esos animales que hoy siguen existiendo gracias a lo que él inició, y en todas esas personas que, marcadas por él, continúan, día a día luchando por la conservación de la Madre Tierra.

 

Fuente imágenes de Félix: Fundación Félix Rodríguez de la Fuente

m.jardon@trestreboles.es

 
 
Joomla Templates by Joomlashack