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El abeto andaluz | companeros


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El abeto andaluz PDF Imprimir E-mail
Compañeros
Por L. Martín   
 

Desde que se formó físicamente el territorio andaluz, el pinsapo ha sido su más fiel observador desde lo alto, más fresco y húmedo que todo cuanto le rodea en la árida Andalucía. Y es que, aun siendo un abeto, vive sorprendentemente bajo unas 2.700 horas de sol al año, en la Serranía de Ronda y 3.150 en la parte de Cádiz, el índice heliográfico más alto de toda la península.

 
Pinsapos que cubren la Sierra de las Nieves

 

ÍNDICE

 
 
Se trata de una especie relíctica, espontánea, única en el mundo y endémica de las sierras del sur de España, lo que podría convertirle en perfecto emblema y seña de identidad de estas bellas tierras, como el madroño es para los madrileños.
 
Se extiende en su mayor parte, a lo largo de unas 3.000 ha, en la Sierra de las Nieves (Málaga), que no sólo no posee un clima homogéneo, sino que además se puede disfrutar de tres sorprendentes características meteorológicas diferentes a lo largo del Parque. Es en el año 1.945 cuando los terrenos de las tres cañadas, sobre las que se extiende el pinsapar de Ronda, son adquiridas por el Estado.

Sólo lo encontramos, en menor medida, en otras tres zonas de España: en la Sierra del Pinar de Grazalema (Cádiz, 500 ha), en Los Reales de Sierra Bermeja (Málaga, 70 ha, en retroceso) y en la Sierra de Santa Cruz, Orcajo (Zaragoza, pero son de repoblación, en 1903). También hablan de una representativa parte que se haya en el Rif marroquí, aunque no está claro que sea el Abies Pinsapo, unos lo califican como una especie diferente, y otros como una variedad: el A. p. maroccana.

Una pinsapo en primer plano con el fondo de la Sierra

Los abetos tienen inclinación a vivir juntos y por ello se hibridan fácilmente, complicándose su identificación pues raramente se presenta la verdadera especie. Actualmente se han descrito 55 especies del género Abies, de las que 33 pueden admitirse especies fuertes o de primera categoría, mientras que las 22 restantes deben considerarse como secundarias o quizás como subespecies o formas geográficas de las anteriores.

Existen nueve especies de abetos alrededor del Mar Mediterráneo: el Abies nebrodensis (Sicilia, 30 ejemplares); dentro de los poco extensos se sitúan el Abies Pinsapo, el Abies equi-trojani, Abies numidica; en mayor extensión encontramos A. cephalonica  en Grecia y  el primer abeto protegido por el hombre: el A. cilicica (Turquía y el Líbano), donde existen guardabosques y medidores de madera fenicios hace más de tres mil años; y finalmente otros ejemplares como el A. borissi-regis, A. bor-mulleriana y A. nordmanniana. Pero ninguno supera las extensiones de los abetales del norte de Europa o Canadá.

Son solamente masas residuales de lo que, hace 20 millones de años y antes de que se retiraran los hielos en el cuaternario, fueron extensos bosques. Entonces, el ancestro del pinsapo actual, poblaba las Cordilleras Norteafricanas y Béticas, hasta que unos diez millones de años después quedó dividido en dos poblaciones: unos en el sur de la península, el antecesor del pinsapo, y otros en el continente africano.
Diversas pruebas botánicas califican al pinsapo como la especie más primitiva de las auténticamente mediterráneas.

La FAMILIA: Pinaceae


El pinsapo pertenece a la familia Pinaceae, la de mayor diversidad de las coníferas, pues incluye once géneros y más de doscientas especies, formando amplios bosques en el Hemisferio Boreal, lo que la convierte en la segunda más extendida, después de la Cupressaceae.

Clasificación de la Familia Pinaceae

Algunas de sus especies son: el Abies pinsapo, Abies cephalonica, Cedros deodara, Cedros atlantica, Latrix kaempferi, Picea omorika, Picea Sitchensis, Pinus silvestris, Pseudolarix amabilis, Pseudotsuga macrocarpa, Tsuga canadensis.

Las subfamilias de la Pincaeae son:


-  Pinoideae:   Pinus
-  Piceoideae: Picea
-  Laricoideae: Larix, Pseudotsuga, Cathaya
-  Abietoideae o abeto: Tsuga, Nothotsuga, Keteleeria, Pseudolarix, Abies, Cedros.

A esta última pertenece el pinsapo.  

Clasificación científica del pinsapo

Son árboles que pueden llegar a medir entre 2 y 100 m, resiníferos y monoicos, pues presentan los dos sexos en el mismo individuo, situándose la inflorescencia femenina en lo alto y la masculina en la parte media, de manera que se evite la autofecundación. Las primeras son grandes y verdes, con forma de cono, brácteas y escamas independientes, cada escama con dos óvulos. Estos conos tardan dos o tres años en madurar. Las flores masculinas, en cambio, son pequeñas, del tamaño de las hojas y parduscas después de la polinización, hasta ese momento varían del verde al rojo púrpura. Están formadas por numerosos estambres, y cada uno con dos sacos polínicos. Las infrutescencias o piñas son cilíndricas y erectas, entre 10 y 16 cm e longitud y 3 a 5 de diámetro, albergando dentro los piñones, a razón de dos por escama. Tras florecer en primavera, de abril a mayo, llega el momento de liberar sus semillas aladas, entre septiembre y octubre, ayudadas en su vuelo por la caricia del viento, gracias a sus alas membranosas de 50 mg.

piñas en lo alto de un pinsapo

Su nombre


Se especula sobre cinco orígenes distintos del nombre de Pinsapo:

- El primera provendría de “Pinus Sappus”, “pino-abeto”, la primera acuñada por Teofrasto, el fundador de la Botánica en el siglo IV antes de Cristo, que significa pino silvestre, y la segunda, quizá de origen romano y que puede significar abeto.

- La segunda opción etimológica que se especula es: “Pinus Abio” o “Pinus Avus”, que podría significar “pino longevo”, de la palabra Pinus y a la griega Abíos que significa Longevo, saludable, y también a la palabra latina Avus, que significa abuelo.   
      
- Una tercera pone su origen en: Pinus y Sapo, “pino jabonero”, de Sapo, que significa jabón, parece ser que de la corteza del Pinsapo se extraía una sustancia usada como jabón, así el nombre significaría Pino Jabonero.

- Por último otros autores indican que Pinsapo significaría Pino Fálico por su porte, originario del vocablo árabe Zupp (Sap), que significa falo, pene, porte.

Características del pinsapo


Nombre vulgar o común: Pinsapo, Pinzado, Abeto de España, Abeto blanco, Abeto español, Abeto de Andalucía, pinabete, y en catalán pibet o pinabet.

Biológicamente son abetos y carecen de flores verdaderas como los cedros o los pinos. Dentro de las gimnospermas, las hojas de estos árboles perennifolios, es decir, que no las pierden, poseen las más longevas, pudiendo llegar a vivir hasta 15 años.

detalle de la parte masculina del abeto

Son árboles robustos, que pueden llegar a vivir más de 400 años, de porte mediano o elevado, alcanzando los treinta metros de altura, en jardines aun más, y que, si se desarrolla bien o asilado, suele mantener una forma claramente piramidal desde su base. En los ejemplares jóvenes su tronco es grisáceo, recto y cilíndrico, retorciéndose y agrietándose según avanza su edad. A veces se divide en 2 o más brazos, adquiriendo la acepción de “pinsapo candelabro”.
En España vive entre los 1000 y los 1700 m de altura, bajo un clima preferiblemente submediterráneo húmedo, en zonas con frescos o cortos veranos e inviernos fríos, con  abundantes precipitaciones (1000 l/m cuadrado al año), humedad y nieblas frecuentes, o bien sobre suelos que retengan cierta cantidad de agua, no importándole el sustrato. Adquiriendo todo su esplendor en las laderas con fuerte pendiente, bajo la sombra, pero también presente en solanas en los últimos tiempos.

Sus hojas son cortas, entre 10 y 15 mm, rígidas y puntiagudas, de ahí el nombre de acículas, del latín: aciculatus. Se distribuyen de forma helicoidal a lo largo de las ramas, lo que favorece que la evaporación del agua se reduzca al acumular gotas de lluvia, aumentando su resistencia frente a la sequía.

Su descubrimiento


Lo muestran a la ciencia en 1.837 dos farmacéuticos malagueños: Haenseler y Prolongo. Juntos le entregaron una ramita de pinsapo de sus herbarios al botánico Edmond Boissier, de Ginebra, en su visita a Málaga, quien un año después publica el descubrimiento en su revista, adjudicándole el nombre de Abies pinsapo.
Él mismo lo vio con sus propios ojos en Estepona y lo describe en su libro “Voyaje Botanique dans le midi d´Espagne”, donde cuenta cómo corrían llenos de emoción al ver desde lejos el primer pinsapo.
Algunos científicos de categoría lo citan previamente, como Herrera y Simón Rojas Clemente, que recorrió y estudió la zona del pinsapo.

Tres abetos destacan frente a un bosque de ellos

Antes de esta constancia escrita se encuentra una primera que data de 1.754, de un inventario de los árboles existentes en los pueblos adscritos a la marina, y después el naturalista Guillermo Bowles (1720-1780) lo cita cinco años antes de su muerte en el libro “Introducción a la Historia Natural y a la Geografía Física de España” con el nombre de Abetes, que me costó encontrar, pero que hayé finalmente, en la página 75 (no la 76, como nombra un estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz en los años 30, en su página 96. Año 2000. Autores: L. Ceballos; M. Martín Bolaños).

Bowles nombra el pinsapo de Sierra Bermeja en su libro de 1.775, y cito textualmente: “Hay en esta sierra una singularidad muy rara y es, que extendiéndose sus cordilleras paralelas, y tan juntas que sus basas se tocan, la una es roxa y la otra blanca. La primera, aunque un poco más alta, no conserva permanentemente la nieve; y la otra está casi siempre cubierta de ella, de suerte que en el verano surte á todos los países circunvecinos para enfriar las bebidas. La blanca produce solo alcornoques y encinas; y la roxa no tiene ninguno de estos árboles, y está cubierta de abetes”.
 
Estracto del libro de Bowles
 
Bolaños y Ceballos también lo hacen de la siguiente forma: “La principal característica es el Abies Pinsapo Boiss, árbol de primera magnitud y denso ramaje, con hojas persistentes varios años sobre los brotes, que producen intensa sombra bajo la masa, impidiendo casi totalmente el desarrollo de los estratos arbustivos y herbáceo, dejando a veces una capa de musgo como tapiz ed las peñas, cuyas hendiduras llenan las raíces de esta conífera o el fieltro integrado por hojas muertas y escamas de frutos desagregados.
El pinsapar es relativamente xerófilo en comparación con las asociaciones en que suele intervenir el género Abies, pero en dicho concepto se sitúa bastante lejos de la flora gaditana. Limitado entre las altitudes 1000 y 1650 m, le corresponde un periodo vegetativo de seis meses (Abril-Septiembre), con 20º de temperatura media en él, y 15º para todo el año (…)


Pierre Edmond Boissier


Botánico nacido el 10 de mayo 1810, en Ginebra (Suiza), y fallece el 25 de septiembre 1885 en Valeyres.  Sus padres son Jacques Boissier (1784-1857) y Lucile Butini (1786-1836). Se le acredita la descripción de 6.000 nuevas especies. Su herbario y su obra fueron continuados por su yerno William Barbey (1842-1914). Boissier es el autor de la Flora Orientalis (cinco volúmenes, 1867-1884) y de Viaje botánico en el sur de España durante el año 1837 (1839-1845).

Obras


- Elenchus plantarum novarum... in itinere hispanico legit, 1838
- Con Georges François Reuter (1805-1872), Diagnoses plantarum novarum hispanicum, 1842
- Voyage botanique dans le midi de l'Espagne..., 1839-1845
- Con Georges F. R., Pugillus plantarum novarum Africae borealis Hispaniaeque australis, 1852.
- Diagnoses plantarum orientalium novarum, 1842-1859
- Con Friedrich Alexander Buhse (1821-1898), Aufzählung der auf einer Reise durch Transkaukasien und Persien gesammelten Pflanzen, 1860
- Icones Euphorbiarum, 1866
- Flora orientalis, 1867-1884. Cinco vols.

Honores


Boissiera es el título de la colección de Memorias de Botánica sistemática, publicado por los Conservatorio y Jardines botánicos de la Ciudad de Ginebra (CJB)

Peligros


Su nivel de supervivencia es vulnerable, dentro de un riesgo bajo, lo que le sitúa cerca de las especies amenazadas. Aunque su situación actual es de expansión, si lo comparamos con el estado de conservación que mantenía siglos atrás.
Su protección comenzó a finales del siglo XX, con el establecimiento de los primeros guardas en los pinsapares de los montes propios de Ronda, aunque su labor principal consistía en hacer cumplir a los arrendatarios de los pastos, la nieve y el esparto, etc.

Pinsapos esparcidos en lo alto de una montaña

Pero los pinsapares españoles gozan de la ventaja de encontrarse, en su mayoría, dentro de espacios protegidos, declarados Parques Naturales, en 1984 el de Grazalema y cinco años después la Sierra de las Nieves. Los Reales de Sierra Bermeja goza de la protección de Paraje Natural, y algunos son calificados como Reservas de la Biosfera por la UNESCO.

A pesar de todo esto, son muchas las amenazas que aun persisten: incendios (como el que arrasó 18.000 pinsapos en Yunquera en 1979), proyectos urbanísticos, cambio climático, sequías, los parásitos como el perforador (Dioryctria mendicella), el exceso de visitantes, el sobrepastoreo y, en otros tiempos, fue su utilización para la minería y la línea ferroviaria en los años 30. A lo que habría que añadir su difícil repoblación, debido a que mueren poco después de su traspaso del vivero a la sierra.
Al pinsapo también le ha salvado el hecho de que su madera es blanda, con algo de resina, de mala calidad y que las escasas y tortuosas comunicaciones han dificultado su extracción, no utilizándose hoy en día en ninguna actividad concreta, dedicándose exclusivamente con fines ornamentales, gracias a su bello porte.

Curiosidades históricas


En el siglo XVIII el material utilizado por la Marina en la construcción interior de su flota y los puntales utilizados en los andamios de la construcción de la Catedral de Málaga (1528) eran de pinsapo.
Y no puede faltar un apunte a la leyenda , pues en la serranía se cuenta que los mástiles de la Armada Invencible eran también de la madera de este árbol o que los jóvenes de Yunquera le traían una rama a las chicas para cortejarlas.

Detalle de las grandes ramas del pinsapo de las Escaleretas

La Sierra de las Nieves


El nombre de esta sierra proviene de una antigua labor, la extracción de nieve en las cumbres para cargarla y repartirla por los pueblos con el fin de servir de nevera para los alimentos, de ahí que a los pozos de dónde la extraían se llamaran neveros.
Ocupa 20.163 ha de la Serranía de Ronda, en Málaga, a un máximo de 2.000 m de altura, englobando los municipios de: Parauta, Tolox y Yunquera, con gran cantidad de bosques jóvenes, y Istán, Monda, Ronda y el Burgo, donde los árboles aparecen sueltos o en pequeñas manchas. Declarada Parque Natural en 1989.
Su relieve es abrupto, cortado por profundos barrancos, típico del paisaje kárstico, llevando a la aparición de cuevas, de entre las que destaca la sima G.E.S.M., que es la tercera más profunda del mundo.
Esta zona está plagada de cultura e historia, habitada por el hombre desde hace más de 600.000 años. Desde el neolítico han pasado por ella íberos, celtas, cartaginenses, romanos, visigodos y árabes.
En cuanto a su riqueza natural, destacan el quejigo y el pinsapo, la encina, el alcornoque, algarrobos y castaños; y entre su fauna se hayan 194 especies de vertebrados, de entre los que destaca por número la Capra Pyrenaica, la cabra montés, preservada gracias a que en 1972 el Parque era Reserva Nacional de Caza. Es de gran importancia la presencia del gato montés, el águila real o la garduña, por ser especies animales protegidas.

Vista de las montañas sobre las nubes desde lo alto de la Sierra de las Nieves


Rutas del pinsapo en esta sierra


Para descubrir este abrupto paraje serrano existen 15 rutas. Algunas de ellas son las siguientes:

Sendero 1: La Fuensanta – El Burgo – 2km – 1:30h
Sendero 2: Puerto Saucillo – Torrecilla – 10,4 km – 4:30h
Sendero 3: Peñas Blancas – Janón – 10,4 km – 4:00h
Sendero 4: Quejigales – Torrecilla - 8,2 km – 3:30h
Sendero 5: La Rejía – 5,7 km – 3:30h
Sendero 6: Las Escaleretas – 2 km – 1h
Sendero 7: Conejeras – 2,2 km – 1h
Sendero 8: La Fuenfría – 6km – 2h
Sendero 9: Puerto de la Mujer – El Burgo – 5,7 km – 3:30h
Sendero 10: Barranco del Arca – 6,6 km – 3h

De ellos, al menos 3, nos ayudarán a descubrir, en medio de esta sierra, a nuestro emblemático árbol, el pinsapo.

El más sencillo, pero particularmente el más importante, es el número 6, ya que después de recorrer unos 2 km, encontraremos el ejemplar de pinsapo más importante por ser el de mayor edad y dimensión de toda esta Sierra: el Pinsapo de las Escaleretas. Dicen que debe llevar en el Parque entre 350 y 500 años, y su porte alcanza los veintiséis metros de altura y cinco de diámetro. La señal de inicio del sendero está a 2,5 km del cruce de Tolox con el carril de Los Quejigales.

Vista de pinsapos en la Sierra de las Nieves
 
El sendero 8, La Fuenfría, un pequeño arroyo que nos hará compañía en nuestro camino, pero también da nombre a un conjunto de casas en forma de nave rodeados de castaños, nogales y cerezos. En este recorrido encontraremos pinsapos y encinares en las cerradas sombras del sendero de las Conejeras. En este último, se han creado cinco grandes balsas para salvaguardar principalmente al pinsapo y a toda la zona, permitiendo proveer, con su millón de litros de agua, a los vehículos de extinción de incendios.

El Pinsapo de Las Escaleretas


Éste es el niño bonito (o el abuelo, dada su edad) de los vigilantes del Parque, un tremendo ejemplar único de 26 m de alto y 5,10 de diámetro, que puede llegar a tener entre 350 y 500 años, y cuya sombra se extiende por 200 metros cuadrados. Algunas de sus ramas alcanzan el metro de ancho. Ha sido calificado de Monumento Natural Protegido, que es una categoría de Espacio Natural Protegido. Su nombre proviene de la forma de las lajas de caliza del camino que unía Vegas de río Verde con Ronda y el Valle del Genal.

El Pinsapo de las Escaleras

Una leyenda local cuenta que fue enterrada una mujer, de conocida y venerada bondad con los transeúntes, en el mismo punto donde creció este enorme Pinsapo, que ha sido faro para todos los caminantes del lugar.

Ronda


Fue la Arunda celta, la Acinipo romana, la Izna-Runda árabe. Y hoy es una de las ciudades más antiguas de España, catalogada como “Ciudad Monumental” y declarada “Paraje Pintoresco con todos sus alrededores”. La característica que le identifica es “el Tajo”, no el río, ya que la cruza el Guadalaevín, sino un barranco de 120 metros que la divide en dos, únicamente unidas por el Puente Viejo, del siglo XVII. Una buena oportunidad es visitarla en nuestro viaje hacia los pinsapos, descubriendo en ella las huellas de su rica historia. Se sitúa a 54 km de Marbella y a 120 de Málaga.

Vista del cortado de 120 metros de Ronda

Ruta del pinsapo en la Sierra de Grazalema


Desde Grazalema y con dirección hacia El Bosque, transcurridos 3 km. y antes de llegar al Puerto del Boyar, tomar la carretera de Zahara de la Sierra. Por el Puerto de las Palomas, y aproximadamente a 1 km. a la izquierda aparece un sendero, y a la derecha una zona un poco más ancha de aparcamiento; aquí empieza el itinerario. Se puede acceder en vehículo propio hasta el comienzo del itinerario o a pie desde Grazalema. Pero lo mejor es tener la posibilidad de disponer de otro vehículo en Benamahoma para el regreso. Es una ruta, que a pesar de tener una duración de cuatro horas, es fácil, de perfil muy inclinado en el primer tramo y suave y descendente en el resto.

Desde el camino comienza nuestra ascensión a la cara este de la Sierra del Pinar por un sinuoso camino excavado en la roca para conectar con otro camino por la zona alta tras una hora de ascensión. Llegado a este punto tendremos una perspectiva completa de la cara norte de la citada sierra, en la que veremos sembrados, formando un espeso bosque, al “abies pinsapo”.
Desde el Puerto de las Cumbres, que es donde nos encontramos, el camino comienza ya a descender, cruzando el canchal de San Cristóbal, que baja desde el pico del mismo nombre a 1.555 m. de altitud, y por donde podríamos acceder a éste empleando unas tres horas.
Pronto llegaremos al bosque de pinsapos, de gran espesura, por el que el camino desciende tranquilo, para alcanzar el Puerto del Pinar, donde los fantásticos ejemplares de pinsapos centenarios, se tornan ahora en encinas y algarrobos bajo la sombra de los buitres. El camino llega a Benamahoma por el Llano de los Linares, donde hay una adecuación recreativa y una piscina pública, y al nacimiento de gran cantidad de agua.

Hay que prestar especial atención a un detalle importante: el recorrido es propiedad de la Agencia de Medio Ambiente, por lo que deberemos solicitar permiso y llamar para confirmar la ruta en El Bosque (Cádiz) o en Grazalema (Cádiz).

En jardines


Es conveniente plantar el pinsapo en jardines que superen los 500 m de altitud, hasta casi 2.000, principalmente en zonas montañosas, con una separación de unos 8 m entre uno y otro. Hay una variedad de pinsapos enanos, de crecimiento compacto que pueden ser plantados en jardines pequeños. Son unas 20 semillas por gramo, con una capacidad de germinación del 40%. Mucho más fácil y seguro, si se le riega lo suficiente, que su traspaso del vivero a la sierra, ya que mueren pocos años depués.

Bosque de pinaspos

Direcciones de Interés


Sierra de las Nieves


Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente
C/ Mauricio Moro. Edificio Eurocom. Bloque Sur. 29006 Málaga
Tlf: 951 04 00 58

Centro de Visitantes Palacio de Mondragón
Ayuntamiento de Ronda. 29400 Ronda
Tlf: 952 87 11 71

Oficina del Parque
“Casa de la Alameda”. Alameda del Tajo, s/n. 29400 Ronda
Tlf: 952 87 77 78 / 952 87 72 12. Fax: 952 87 72 21

Campings: El Sur en Ronda y Pinsapo Azul en Yunquera. Refugio los Quejigales y zona de acampada, entre Ronda y San Pedro de Alcántara.

Oficina de Turismo de la Junta de Andalucía en Málaga
C/ Paseo de las Chinitas, 4. 29015 Málaga.
Tlf: 952 21 34 45. Fax: 952 22 94 21
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Turismo anadaluz, S.A
Tlf: 952 12 93 00 / 10

Sierra de Grazalema


Reservas y Permisos 956 727029. Sólo en determinadas épocas del año y con limitación en número de visitantes.
Delegación Provincial de Medio Ambiente
C/Ana de Viya, 3 3º 11009 Cádiz
Tf:956/274842
Acampadas: Cintillo y Aguas Nuevas en Benaocaz y Las Covezuelas en Villaluenga del Rosario.
Existen zonas recreativas, Aula de la naturaleza y parque Botánico.
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